Él estaba realmente aquí.
Punto de vista del autor..
—Te ves hermosa —Analice felicitó a Aurora, que ya estaba en bata y con el cabello recogido en un moño desordenado. Le sonrió débilmente a Ana quien le frunció el ceño.
—¿Qué pasó?
Aurora negó con la cabeza.
—¿Ana, hay algo que quieras decirme? —Aurora cuestionó cuando notó que desde el momento en que Ana llegó aquí, se veía tranquila y tensa.
—Nada que te preocupe —respondió sonriendo, pero Aurora no se lo creyó, lo que hizo que Ana finalmente soltara los frijoles.
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