Solo déjame ir.
Punto de vista del autor.
—O sé mi puta, calienta mi cama y te dejaré vivir.
Al escuchar sus palabras, la ansiedad de Aurora aumentó ya que estaba completamente disgustada por su oferta. Desde el momento en que lo conoció por primera vez en su mansión, él le había estado dando escalofríos. La forma en que sus ojos la miran simplemente le daba escalofríos y la forma en que la había mantenido cautiva, sabía que debía haber alguna razón para que no la matara todavía.
Al principio, tenía miedo de