Siempre hay un castigo para el perdedor.
Punto de vista del autor;3
Ian siseó tratando de controlar su mano sangrante. Zeus lo había golpeado muy bien, no lo negaría. Apretando los dientes, suspiró aliviado al escuchar que se abría la puerta de su habitación. Pensando que podría ser un médico, miró hacia arriba solo para que su alivio cayera.
—¿Qué mierda estás haciendo aquí? —gruñó haciendo que la mujer que estaba lista para correr hacia él se detuviera en su lugar.
—¿Q-Qué quieres decir con Ian? ¿SABES LO DIFÍCIL QUE FUE PARA MI ESC