Maria Luiza
Mi celular vibró sobre la cama. Corrí a contestar al ver el nombre de Estêvão encenderse en la pantalla. Atendí con el corazón acelerado y una sonrisa involuntaria en los labios.
—Hola, mi amor… llamo solo para confirmar… ¿todo sigue bien para nuestra cena de esta noche?
—Sí… bueno… quiero muchísimo, pero tengo un poco de miedo, Estêvão. ¿Y si nos ven? No sé… alguien podría comentar, contárselo a Alexandre…
Respiré hondo, con el corazón latiendo rápido. La ansiedad mezclada con el t