La Gala de Conservación Costera de Malibú fue de esas que se recuerdan de forma distinta según quién la presenciara.
Para los doscientos invitados que llegaron en la larga y pausada procesión de etiqueta californiana, fue una velada hermosa en un lugar junto a un acantilado, con un excelente champán y el placer social de estar en una sala llena de personas que habían acordado compartir un momento importante durante unas horas.
Para los miembros de la junta directiva, los directores de la fundac