Capítulo 92
POV de Alina
No nos detuvimos.
No de inmediato.
Simplemente… nos quedamos ahí. La pequeña sala VIP se sentía como si hubiéramos regresado a la isla, donde solo existíamos nosotros dos.
De vez en cuando, él me levantaba el mentón y volvía a besarme. Ya no eran besos frenéticos ni desesperados. Eran lentos, prolongados, de esos que te revuelven el estómago de una manera que no quieres analizar demasiado.
Besos cortos.
Otros más largos.
Y luego silencio otra vez.
No hablamos.
Ni de la