POV DE ALINA
Clover no dejaba de hablar de la heladería a la que le había prometido llevarla apenas llegamos a la ciudad.
Si soy sincera, ni siquiera recordaba cómo se llamaba. Así que nos pasamos un buen rato dando vueltas, siguiendo el GPS y desesperando al pobre conductor de Uber antes de encontrarla.
Le compré el helado que tanto quería y, para mi sorpresa, tenían matcha, así que pedí uno.
Detrás del local había un parque infantil precioso. Era justo lo que Clover necesitaba. Después de pas