Mundo ficciónIniciar sesiónMi mujer, Massimo y yo estábamos chequeando las imágenes, unas que les fui explicando a Amaya para que no hubiese ningún maldito mal entendido.
—Me fui de aquí porque había un inconveniente con uno de los peleadores, muchas veces se ponen agresivos y problemáticos antes de empezar una pelea y tiendo a ser quien los pone a raya —le dije—. Si ves la ruta del GPS, fui directo de aquí al centro,







