Mundo de ficçãoIniciar sessão—Bien, tú sabrás lo que harás, pero tener un hijo…
Negué por su osadía, por su atrevimiento, por dejarlo colado cuando yo había sido una niña nacida fuera del matrimonio.
—Sé muy bien lo que es la lealtad a la mujer con la que compartimos nuestra cama, la que duerme a nuestro lado para que la protejamos. Nuestras leyes y costumbres me prepararon para ello, el hecho de cómo manejemos los detalles, francamente, querido suegro,







