53. Marica
Suspiró de manera pesada cuando llegaron a la preciosa mansión en uno de los barrios más exclusivos de Londres. Posó su mirada en Ava mientras Edwin se encargaba de bajar las dos maletas que ha llevado de la joven, mismas que solo pudo pasar saliva cuando la puerta de aquel lugar se abrió y la elegante mujer madura salió con una comitiva de empleados que se encargó de llevar sus cosas al interior del precioso lugar.
Ava fue completamente ignorada, de hecho, cuando Judy se acercó a Verónica, est