TENEMOS UNA HISTORIA
Bajé la cabeza y me concentré en mi plato. Debería haberme defendido, pero me tomó tan por sorpresa que me quedé sin palabras. Jamás se me pasó por la cabeza que Letícia fuera a dejar tan claro su odio sin motivo hacia mí, delante de todos.
—¿Actuando como una niña? —Michael miró a Letícia, frunciendo el ceño— ¿crees que el hecho de que le gusten las patatas fritas y la hamburguesa la vuelve infantil?
Letícia abrió los ojos, sorprendida por la actitud de Michael. Yo no nece