Pero ahora no podía darme el lujo de rechazar. ¿Y la barriga? Después le encontraría solución. Y… tal vez nunca apareciera, porque había una posibilidad remota de que no estuviera embarazada.
—¿El hombre del pene embrujado tiene un hijo? Eso significa que está casado —preguntó.
—No, es viudo.
—Pobre. ¿Será que hacía tiempo que no se acostaba con nadie y por eso te comió tan bien?
—En realidad creo que es justo lo contrario: exceso de experiencia. Debe acostarse con todo lo que camina y tiene va