OS PRESENTES II
— Para que cortes todo lo malo de tu vida —sonrió ella— y tus lazos con mi novio, de forma definitiva.
El silencio se apoderó de la sala. Saqué las tijeras del envoltorio y pensé si clavárselas ahora o después.
— ¡Letícia! —la criticó Michael, espantado.
— Yo… no puedo creer que hayas hecho… —Marcelisa pareció tener dificultad para pronunciar las palabras.
— ¡Estaba bromeando! —rio ella—. En realidad no sabía qué comprar, porque hace un tiempo que no veo a mi prima y no hemos ha