ANDREA
A medida que nuestras miradas se conectan, una electricidad silenciosa pasa entre nosotros. Mis latidos se aceleran, y me doy cuenta de que David y yo compartíamos una atracción profunda y que es prohibida. La química entre nosotros es innegable, incluso hay algo que me dice que ese sentimiento ha estado presente desde el primer día en que nos conocimos.
Sin previo aviso, David da un último paso, acortando toda la distancia entre nosotros. Nuestros rostros están a centímetros de distanci