ANDREA
Martina se aclara la garganta y en ningún momento se gira para verme, tiene los ojos fijos en la maestra.
—Y yo le dije que le puede preguntar a la directora si tiene dudas sobre mí —contesta Martina.
—Señora... —pronuncia la maestra, pero la interrumpo.
—La directora no es nadie para dar una orden como esa —suelto molesta. —En todo caso deben llamar al padre de Axel y Alexia y preguntárselo directamente a él, pero conociéndolo y sabiendo lo que él dirá, yo puedo informarle, maestra.