Me dirijo hacia el comedor pensando en todas las posibles respuestas diferentes que pude haber tenido ante esa situación, pensando en qué hubiese sucedido si me hubiera quedado ahí con él, cuando, de repente, me quedo congelada al llegar y encontrarme con un hombre completamente desconocido para mí.
- ¿Quién eres tú? –me pregunta de manera muy autoritaria
- No, ¿quién eres tú y por qué estás aquí? –le pregunto asustada, nunca antes lo había visto y, a decir verdad, no me da muy buena espina