– Pequeña, tienes que tomar las riendas de esta familia, de lo contrario la sangre no parará de correr
– Pero papá, ¿y mi hermano? Él puede hacerlo, yo no soy la indicada para ello
– Tu hermano ya tiene suficiente con llevar la parte peligrosa, la acción, no puede hacer las dos cosas a la vez, es imposible, ni yo mismo pude hacerlo nunca
– Papá, lo siento mucho, pero la primera razón por la que me fui de casa fue para alejarme de todo esto precisamente, no puedo, discúlpame
– No te preocupes