37. ¡Guerra quieren, guerra tendrán!
Michael tenía sus razones para mantener a Fleur protegida y muy pronto comprobaría si eran justificadas sus acciones o solo eran una manera de hacer que ella volviera con él y mantener en su casa.
Mientras aguardaba, el rostro de Michael era sombrío, al igual que su mirada.
La puerta de su despacho fue tocada, antes de abrirse, un par de hombres con de trajes y con folder en las manos aparecieron.
— Jefe lo hemos verificado, sus sospechas eran ciertas.
Su jefe no dijo nada; sin embargo, no tení