Lejos de aquel hospital, ajenos a todo lo que sucedía, Patrik y Lina llegaban a casa tras una larga jornada de trabajo.
—Aún no entiendo por qué, si la empresa está en problemas, dejaste salir temprano a Esteban. Él debería estar igual o más comprometido con todo esto. —dijo Lina aventando las zapatillas apenas entrando al penthouse.
—¿Cansada? —preguntó Patrik al ver cómo la mujer iba quitándose la ropa.
—¡Por supuesto! Yo no logro comprender cómo es que luces tan relajado. Patrik, tú diriges l