Mundo ficciónIniciar sesión—Oh papá —Antonio se separó un poco, casi nada de Patricia, su mano continuaba sobre su cintura de manera posesiva.
—Señor Rocco —Patricia, sentía que sus mejillas quemaban debido a la vergüenza de verse sorprendida pegada a los labios de Antonio.
—Señorita Rojas, un placer volver a verla —extendió la mano para saludarla
—El placer es mío, señor Rocco —sonri&







