Capítulo 7: Ella solo dormía.
—¡Bien, cuenta! —exclamó Angie, con una expresión de expectativa en su rostro.
—Me besé con un compañero de trabajo y casi hacíamos cositas en el ascensor —confesé, sintiendo cómo el rubor subía a mis mejillas ante la mirada atenta de mis amigas.
—¿Y esta guapo? —preguntó Andreina, interesada en los detalles.
—Sí, está como caído del cielo, toda la tentación andando. Mientras me enseñaba a usar la computadora, mi corazón no paraba de latir y cuando lo empujé contra la pared del ascensor, no pod