53. ISABELLA
Después que mi jefe Christian me dejó, me senté en mi coche y me quedé por mucho rato pensativa. Estaba casi segura de que yo lo conocía de algún lugar, aunque no lo recordaba. Aunque no tenía ninguna experiencia en las relaciones, sabía que mi jefe me llamaba la atención como hombre. ¡Era endemoniadamente guapo! No podía darme el lujo de enamorarme, pues estaba consciente de que ningún joven, apuesto y millonario, me aceptaría con mis dos hijos. Mi decisión de quedarme soltera la vida entera