—Isabella no te ciegues. No sé porque tu esposo lo esté investigando y sospecha de su propio padre en ese sentido. —Le dice tratando de que ella confíe en su palabra, en lo que le sigue limpiando el rostro como si fuera una pequeña. —Te puedo asegurar que Thompson puede ser cualquier cosa, un mujeriego, un descarado, un desalmado. Pero la única buena cosa que tiene ese hombre, que todo el mundo reconoce. Es que es un buen padre por encima de todo, a pesar de todas las anteriores caracterí