122. SUSAN
En una clínica privada, en una habitación sentada en una silla de frente a la ventana, una hermosa mujer mira por la ventana sin poder creer que se encuentra allí. Una pareja de ancianos entra en la habitación, ella se gira y corre a su encuentro.
—Gracias mamá, gracias papá. Al fin me encontraron.
—¡Hija!
Los ancianos la abrazan llorando de felicidad, la revisan, la besan, la acarician como si necesitaran asegurarse de que es verdad que es ella.
—¿Cómo te sientes hija?
—Mejor mamá, ahora que