Después de decir esto, cerró los ojos. No quería volver a verlo nunca más. Andrés permaneció en la habitación, sintiendo como si miles de agujas se clavaran en su corazón, un dolor tan agudo que hasta respirar le costaba. Pero ella todavía estaba en periodo de recuperación y no quería alterarla. Miró su rostro pálido una última vez antes de marcharse.
*
Al mediodía, después de que Julia terminó de comer, Diego salió a tramitar el alta hospitalaria.
Solo faltaba el último ultrasonido antes de pod