—Gracias. —Vuelve a besar su mano y la ve muy sonriente, por fin había encontrado a una chica que no le iba a exigir más de la cuenta, simplemente lo valoraba y eso le gustaba a Ascher.
—Muy bien, comamos, en unos minutos tendré que trabajar nuevamente. —Toma sus palillos y Ascher asiente.
—Tienes razón señorita Ryan. —Está de acuerdo con ella.
—Entonces me parece que tú bebida no lo tomaremos hoy. —Lleva una rodaja a su boca.
—Tal vez. —Alza sus hombros un poco inocente—. Podría guárdala para