—Oye, ¿ya comiste? —Ella se separa un poco y lo ve.
—No tuve tiempo de terminar de comer. —Recuerda sin ánimo.
—Entiendo, entonces… ¿quieres salir a almorzar? Muero de hambre y seguramente mi rummy también. —Se rasca la nuca y se ríe ligeramente, sabía que iba a recibir un regaño pronto.
—Claro. —Acepta muy encantada—. ¿Quién es rummy? —Ethan se voltea y abre la puerta como todo un caballero.
—Mi hermana. —Salen de ahí y suben las escaleras.
Esperan no encontrar a ninguno de los guardaespaldas