Ascher le entrega las llaves del auto al valet personal y en lo que se lleva el auto, las dos chicas se colocan de cada lado de él tomando cada brazo, Charlie y Holly admiraban la belleza y lo grande que es la mansión de Trevor.
Subieron unos grandes escalones hasta llegar a la puerta principal donde había un mayordomo recibiendo las tarjeta de invitación de cada persona que llegaba, Ascher entrega la suya y por fin entran a la gran mansión, el lugar estaba un poco lleno, había música clásica