—Mmm ya, entiendo. —Se muerde el labio muy divertida quería bromear con él para cambiar el humor del ambiente—. Entonces, ¿te crees tan irresistibles que puedes ser la felicidad de Charlie? —se burla y él la ve cómico.
—Preciosa, es obvio que yo soy la felicidad de cualquier mujer. —También quiso jugar un tanto para vengarse y eso le ha caído un poco mal a Holly.
—¡Uy! Pero que chico tan creído. —Se muerde el labio para evitar una gran carcajada.
—Así me amas. —Le guiña el ojo muy pícaro—. Y as