¡Me había mordido!

¿Cómo es posible que sus palabras me hayan causado dolor? Es decir, no tengo alma y menos un corazón, o bueno, Celesty sí lo tiene. Mordí a su madre.

Alan y Nicolas, al darse cuenta de lo que había hecho, me miraron horrorizados y corrieron a auxiliarla. La colocaron con delicadeza en el sofá y se miraron preocupados.

—¿Qué sucede? —pregunté, sin sentir realmente ninguna emoción.

—La has mord… —dijo Alan, con la voz temblorosa.

—¡Eso es obvio, ancianito! —dije, rodando los ojos sin poder evitar
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App