Me gustas...
Sin embargo, el momento fue interrumpido bruscamente por un carraspeo.
—Adalyne, necesito hablar contigo—dijo Luca, su tono enfadado y casi gruñendo. La mirada que me lanzó fue como una orden, y su enojo era palpable—. Ahora—casi gritó.
Mi corazón dio un vuelco. Sabía que algo no estaba bien, pero aún no entendía qué.
Me levanté de la mesa sin decir nada a Valentín.
—Discúlpame—dije rápidamente, y él hizo un gesto comprensivo, aunque pude ver que su sonrisa se desvaneció un poco.
Seguí a Luca,