Luna blanca.
Me desperté sobresaltada. Era demasiada información para asimilar de golpe. Debía procesar que siquiera existieron los ángeles, y ahora me encuentro con que ¿soy la reencarnación de Ángela? ¿Qué debo reunir a todos los demás ángeles? ¿Qué es esto? ¿Una pesadilla? ¿Un mal sueño? ¿Una jugada de mi subconsciente? No lo sé. Pero me siento mentalmente agotada. Miré la hora: apenas eran las 9 a. m. Me volteé para seguir durmiendo.
Abrí nuevamente los ojos y parpadeé varias veces, acostumbrándome a la