Epílogo.
Los pequeños rayos de sol que interceptan en el rostro de Celesty la hacen sobresaltarse, obligandola a levantarse y correr la cortina para cubrir los fuertes rayos, le da una mirada a su cama y estan descansando los 4 amenamente, se dispone a aprovechar estas horas de descanso y se ducha, cepilla sus dientes y se viste con algo cómodo para hacer las labores del hogar.
Tocan la puerta con fuertes y suaves golpes, Celesty se acerca a la puerta, toma el picaporte y lo gira, unas manitas chiquita