6. Enfrentandote
—Buen día, no se si es el sueño pero me pareció que acabo de ver por un instante unos niños en la ventana, ¿quiénes son?
Ayse se quedó viendo fijamente a Yusuf sin saber qué decir, y tras un terrible silencio, se aclaró la garganta.
— ¿Qué tienes tú que preguntar por quienes estén en mi casa Acaso yo te he preguntado por tu vida personal?
— Si lo haces no tengo problema en contestarte pues no tengo nada que ocultar, pero creo que tú quieres mucho más que compartir que yo.
— Mejor déjal