Los niños permanencian inquietos, sin duda a pesar del malestar habían recargado sus baterías, por lo que Ayse decidió que lo mejor era llevarlos a caminar un poco.
— Se que soy tu prisionera pero ¿puedo llevar a los niños a caminar un poco?, es necesario que hagan un poco de ejercicio para que puedan dormir bien está noche.
— En primer lugar no eres mi prisionera eres mi invitada, se que se podría decir que te secuestre pero solo te quise traer a terreno neutral para poder hablar sin la inte