32. Eres culpable
Yusuf estaba ansioso, esperaba que Ayse al menos quisiera escucharlo, aquella historia era simplemente sin sentido pero aún así era la verdad.
— Hola, de nuevo, ¿Cómo te sientes? — , preguntó preocupado.
— Ya estoy bien, gracias al analgésico que me diste.
— Entonces vamos a desayunar — , propuso esperanzado que saliera bien la conversación que mantendrían.
Llegaron al restaurante del hotel pidieron su orden y una vez solos, ambos se quedaron en silencio Ayse al ver su duda se anticipó, — Si