— ¿Quieres que yo... te marque? — preguntó Jake, sorprendido.
— Sí. Y quiero que sea ésta noche, Jake.
— ¿Estás segura? Yo llevo conteniéndome varias noches, es algo que me muero de ganas de hacer, pero no sé si sabes las implicaciones...
— Sí, Sahira me lo explicó. Ahora deja de hablar. — le dije dándole un pequeño mordisco juguetón en el cuello. Jake gimió y eso me excitó y humedeció más.
Jake comenzó besando mis labios mientras sus manos recorrían toda mi figura de forma muy lenta y sensual