— ¡RRROOOSSSEEEE! — grité de rabia en dirección al techo cuando el vídeo terminó. Jake temblaba a mi lado.
— Ésa... ésa mal nacida... la vi, ¡la vi! ¡LA VI EN EL ATAQUE DE LA MANADA! — rugió Jake.
Miré con sorpresa (y furia) a Jake.
— ¿La conoces?
— Sí. Esa bruja... esa maldita bruja... engañó a tus padres. Les hizo creer que eran aliados y que sólo querían hacer tratos comerciales. ¡ELLA ESTUVO EN EL ATAQUE! ¡ELLA MATÓ A TU MADRE! — Jake golpeó con violencia el puño contra el suelo.
Furia, i