Capítulo 72.
Savanah.
Una cosa curiosa sobre el afrodisiaco es que te produce felicidad. De alguna forma engaña a tu cerebro para que pienses que eres feliz aunque te estes muriendo por dentro.
Así estaba yo: Muerta por dentro.
Cuando bajé de mi cuarto orgasmo a manos, o más bien a “lengua”, de Kyran, me di cuenta de que mis conductos lagrimales no funcionaban correctamente, porque quería llorar pero no podía hacerlo. Quería empujarlo lejos pero volvía a mover su lengua y yo volvía a caer en el deseo de est