Capítulo 66.
Kyrian.
En cuanto un lobo muerto había dicho “pelirroja” todo mi ser se incendió en alarma, pero cuando dijo algo sobre unos experimentos tuve que controlarme para dejar que terminara de hablar.
Entonces vino otro lobo muero y sacó mi lado territorial hablando burdamente sobre mi pareja. No había más opción que matarlo en cuanto me dijera hacia dónde tenía que correr para salvar a mi pareja.
Los arbustos arañaban mi piel y me arrancaban algunos trozos de mi pelaje pero no disminuí la velocidad.