Capítulo 50.
Marco.
Estaba a punto de irme a dormir cuando se me informó de que tenía una visita inesperada atracando en el puerto.
-¿Continente?
-Central, su majestad.- Dijo el lobo mensajero.- Solicita una audiencia con usted.
Yo lo pensé por un segundo; ya estaba despierto, así que bien podría escoltar yo mismo a la delegación del continente central hasta mi oficina.
-Iré.
Volví a vestirme y me encaminé hacia el área de recepción curioso por saber a quién había enviado el continente Central esta vez.
Un