Capítulo 74.
-¿Cómo harías eso, loba?- Me preguntó curioso Joel.
-Bueno, ustedes los machos no cabrían por ahí- Dije señalando las rejas- Pero mi cuerpo es más pequeño y flexible. Permítame intentarlo, señor.
Miró alternativamente entre mi cuerpo y las rejas; luego me dio un asentimiento de cabeza.
- Tienes dos minutos loba.
-Si señor.
Yo me acerqué a la reja y comencé a buscar lo que necesitaba. Justo como se lo había pedido a Mateo, me hizo una especie de señalización para saber por dónde podría entra