Zarek entró en su casa y dentro se encontró con su hija quien venía bajando las escaleras, verla después de mucho tiempo le emocionaba y lo conmovía, era la luz de sus ojos y saber que no le dirigía la palabra ni que ya quería vivir con él lo lastimaba. Ella terminó de bajar y se detuvo en frente de él junto con una maleta, aún le quedan cosas en su hogar y había ido por ella, Ariana continuaba firme en su palabra de no volver más con su padre.
—Ya me voy.
—Espera, hace rato que no te veo, hij