Siempre vivimos tan metidos en nuestras realidades que, de alguna manera, olvidamos que no todos vivimos y sentimos la vida de la misma manera. Olvidamos que nada en este mundo es netamente universal y que cada ser es un cosmos único que goza de alguna individualidad autónoma que impide que haya dos iguales, del mismo modo, te ayuda a agruparte con semejantes que enlazan con tu desarrollo como ser social. Lastimosamente, tras ese olvido, cuando nos encontramos hechos que disciernen de nuestra