Capítulo 125. Te necesito
—¿Qué se supone que estás haciendo? —pregunta Bella, la voz cargada de molestia, sus brazos cruzados firmemente contra el pecho y cada músculo tenso por la rabia contenida—. ¿Quieres que te denuncie por secuestro, señor Arrabal?
Benedict suelta un bufido corto y seco. Odia que lo llame así; su apellido suena como un reproche, y eso lo irrita profundamente. Sin más palabras, se mueve hacia ella con una rapidez casi felina, como si quisiera devorar el tiempo perdido. Entierra su rostro en la curv