Lejos de este escenario, una mujer estaba en sillas de ruedas ni siquiera porque quería tener esa condición clínica, sino que todo era culpa de su hermana.
Al final, Ava si tenía razón, pero los misterios de esta historia no se iban a revelar de un día para el otro. Sin embargo, Ruth cada día sufría más porque ni podía caminar ni mucho menos hablar.
Desde el momento que la separaron de su bebé, enseguida Olivia la mando a encerrar a un hospital psiquiátrico. Dando demasiado sumas de dinero para