Después del llanto una vez más calmados, nos sentamos otra vez en el sofá está vez en el mismo todos tomados de la mano.
Listos para saber la parte de ellos.
— al inicio no sabíamos quién eran ustedes pensamos que sólo eran dos mellizos que algún padre había dejado en el bosque porque no podía tenerlos— comenzo papá a decir.
— Y cómo supieron quienes éramos en realidad?— Pregunté.
Esa era la respuesta que realmente quería, quería saber cómo es que ellos lo sabían
Mi madre suspiro y acaricio la