Alekos observó el gran tumulto de personas. No vio a su familia allí. Caminó unos metros más y se encontró con Penélope llorando desesperada.
—Irina se cayó al agua… Dakota se arrojó detrás de ella —dijo Penélope, sollozando.
Alekos se puso pálido. Comenzó a correr hacia donde vio dirigirse la a