"¿Huelo mal?".
"No, claro que no. Pero....". No quiero sonar estúpida, así que empiezo a morderme el labio pensando que debería mantener la boca cerrada.
Con su pulgar, me saca el labio de entre los dientes. "¿Pero?".
Lo suelto. "¿Tu madre hizo brownies hoy?".
Me mira, confundido. Sí, ya sé. Qué pregunta tan al azar.
"No que yo sepa, ¿por qué?".
Vuelvo a olerlo. "Es que hueles como sus brownies. Como recién salidos del horno".
Su sonrisa se vuelve mega grande. "¿Ah, sí?". Su pulgar empie