Cuando terminamos de ducharnos, Eli llama al Alfa Rik. Quiere reunirse, pero le digo a Eli que lo posponga. Ni siquiera me he asentado en este entorno y no sé qué esperar de esos dos Alfas. Parecen tener expectativas de mí como Guardiana y aún no estoy preparada para eso.
Cuando termina, me toma de la mano y vamos en busca de Carlos. Llegamos a una puerta que está entreabierta y oímos voces alzadas que vienen de dentro.
“¡No me importa que haya regresado, esta manada es mía!”, grita una voz de